Porque el café Mexicano está bien Vergas
Velum nace desde una contradicción bastante simple: entre más entendemos el café, más se ha convertirlo en una plataforma mediática. Durante años el café de especialidad ha construido discursos alrededor de la precisión, el origen, la técnica y la trazabilidad, pero muchas veces olvidando que al final seguimos hablando de una bebida que acompaña la vida cotidiana de millones de personas.
Somos conscientes del trabajo agrícola, las complejidades económicas de la caficultura mexicana, las relaciones humanas detrás de cada lote y los retos técnicos que implica producir café de calidad y rechazamos la necesidad de comunicar todo eso desde la solemnidad, la culpa o el elitismo. No queremos romantizar productores, montañas ni procesos; tampoco pretende convertir el consumo en un examen sensorial eterno.
Defenderemos la idea de que una persona puede tener esa consciencia de todo lo que implica el café y aun así permitirse disfrutarlo con ligereza. Entender algo con mayor profundidad no debería alejarnos de ello, sino acercarnos con más honestidad.
También nacemos en una respuesta al agotamiento que existe dentro y fuera del nicho de especialidad: el cansancio de las tendencias que buscan ser “disruptivas”, de los discursos perfectamente curados y de la obsesión por convertir cada taza en una experiencia casi sagrada. No queremos vender exclusividad emocional ni superioridad cultural; queremos construir cercanía. Por eso nuestra voz permanece irreverente, relajada y a veces contradictoria, como alguien que puede hablar durante horas sobre fermentación, mercado y producción para terminar diciendo que sólo quería sentarse a tomar café con sus amigos.
Rechazamos la idea de que el café mexicano necesita validarse únicamente desde el lujo o desde la narrativa del sacrificio, y en cambio defiende su cotidianidad, su diversidad y su capacidad de existir fuera de las reglas rígidas de un nicho contemporáneo como una herramienta para crear relaciones, conversaciones y oportunidades, así como un respiro. Una pausa pequeña en medio de todo el ruido. Y quizá por eso, después de darle tantas vueltas al asunto, justificamos todo de la forma más sencilla posible a nuestra manera: porque el café mexicano está bien vergas.
Soy Carlos.
Llevo más de una década trabajando en café desde distintas trincheras: producción, beneficio, análisis sensorial, capacitaciones y tueste. Gran parte de ese tiempo lo he pasado principalmente en Chiapas pero también he trabajado y conocido personas de otras regiones de México como Veracruz, Oaxaca, Puebla e incluso en otro país como Costa Rica. He ido este camino aprendiendo sobre las decisiones agrícolas, contextos sociales, historias personales y muchas contradicciones que rara vez caben en una etiqueta.
Velum nace de esa curiosidad y el gusto por culminar un párrafo de la conversación dirigida al consumo. De la idea de que el café puede disfrutarse sin perder de vista todo lo que lo hace posible. Me interesa el café, sí, pero también las personas, los territorios, la cultura y las conversación alrededor de él. Paso buena parte de mi tiempo pensando demasiado en estas cosas. El resto lo paso tomando café con amigos y tratando de recordar que no todo necesita una respuesta definitiva.
